Hoy vamos a conocer… La Esclerosis Múltiple

Ilustracion EM neureka

¿Qué es la Esclerosis Múltiple?

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad del sistema nervioso central que afecta la comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo. Se produce cuando el sistema inmunitario ataca por error la mielina, una capa que protege las fibras nerviosas. Esto provoca la aparición de cicatrices (esclerosis) que dificultan el envío de señales nerviosas. Los síntomas pueden variar mucho de una persona a otra e incluso cambiar con el tiempo siendo algunos de los más comunes:

  • Fatiga intensa
  • Pérdida de equilibrio
  • Problemas de visión
  • Dificultades en la memoria y la concentración
  • Cambios en el estado de ánimo

 

esclerosis múltiple

La EM puede afectar tanto al cuerpo como a la cognición. Por eso, es importante combinar diferentes tipos de terapias. La terapia ocupacional ayuda a que las personas sigan siendo independientes en sus actividades diarias, mientras que la neuropsicología trabaja para mejorar las habilidades cognitivas y emocionales. Además, este tipo de terapia multidisciplinar mejora la calidad de vida de los pacientes, facilitando su adaptación a los cambios que provoca la enfermedad.

La terapia ocupacional y la neuropsicología se complementan bien porque trabajan juntas para mejorar tanto el cuerpo como la cognición. Esto ayuda a que las personas con EM puedan ser más independientes y mantener una mejor calidad de vida. Además, este trabajo conjunto permite que el paciente desarrolle una mayor confianza en sus habilidades, algo fundamental para sobrellevar la enfermedad.

¿Cómo ayuda la Neuropsicología?

Las personas con EM a menudo tienen problemas para recordar cosas, concentrarse o manejar sus emociones. La neuropsicología ayuda con estos aspectos mediante:

  1. Evaluación neuropsicológica: Se realizan pruebas para detectar qué habilidades cognitivas están afectadas y cuáles se pueden mejorar. Esto permite identificar qué áreas del cerebro están siendo más afectadas por la enfermedad.

  2. Rehabilitación cognitiva: Se proponen ejercicios para mejorar la memoria, la atención y la capacidad de resolver problemas. Estos ejercicios pueden incluir desde actividades sencillas como rompecabezas hasta tareas más avanzadas que entrenan funciones específicas del cerebro.

  3. Estrategias para compensar dificultades: Se enseñan técnicas como usar agendas, alarmas o notas para organizar mejor el día. Estas estrategias permiten que el paciente se sienta más seguro y capaz de manejar su día a día.

  4. Apoyo emocional: El neuropsicólogo enseña maneras de manejar la ansiedad, el estrés o la tristeza que puede generar la enfermedad. Se brindan herramientas para enfrentar situaciones difíciles y mantener una mentalidad positiva.

  5. Apoyo para la familia: Se ofrece información clara para que la familia entienda mejor la enfermedad y pueda apoyar al paciente de forma adecuada. Esto es clave para que el entorno cercano colabore en el bienestar de la persona con EM.

  6. Actividades para estimular el cerebro: Juegos de mesa, lectura o manualidades pueden ayudar a mantener el cerebro activo y en buen estado. La estimulación cognitiva ayuda a frenar o enlentecer el deterioro.

¿Cómo ayuda la Terapia Ocupacional?

La terapia ocupacional enseña formas prácticas de realizar actividades diarias, adaptándose a las dificultades que puedan surgir por la enfermedad. Algunas de las técnicas más comunes son:

  1. Adaptación del entorno: El terapeuta ocupacional puede sugerir cambios en el hogar para que moverse sea más seguro y cómodo. Esto incluye colocar pasamanos, reorganizar muebles o instalar rampas. También se pueden recomendar dispositivos electrónicos o de domótica que faciliten el control de las luces, puertas o electrodomésticos.
  2. Enseñanza de técnicas para las tareas diarias: Se enseñan métodos para que actividades como vestirse, cocinar o asearse se realicen con menos dificultad, ayudando a evitar el cansancio. Esto es especialmente importante en pacientes que sufren fatiga crónica.
  3. Uso de herramientas de apoyo: Bastones, sillas de ruedas o utensilios especiales pueden hacer que ciertas tareas resulten más fáciles. También se pueden utilizar herramientas digitales para ayudar en la planificación diaria.
  4. Control de la fatiga: El terapeuta ocupacional enseña a organizar el día, alternando actividad y descanso para evitar el agotamiento extremo. Además, se trabaja en la creación de rutinas que ayuden a distribuir la energía de forma eficiente.
  5. Apoyo para el trabajo: Si la persona trabaja, se pueden adaptar sus tareas o el entorno para que pueda continuar desempeñándose bien. Esto puede incluir reorganización del espacio de trabajo, descansos planificados o herramientas digitales que faciliten el cumplimiento de tareas laborales.
  6. Ejercicios para mejorar el movimiento: Se practican actividades para fortalecer la coordinación, el equilibrio y el control muscular. Esto es clave para que las personas puedan conservar su movilidad el mayor tiempo posible.

¿Dónde puedes recibir ayuda?

En Neureka contamos con especialistas en neuropsicología y terapia ocupacional que diseñan tratamientos personalizados para personas con esclerosis múltiple. Nuestro equipo trabaja de forma transdisciplinar e integral para ayudar a cada persona a mejorar sus habilidades, sentirse mejor emocionalmente y llevar una vida lo más independiente posible.

Nuestro equipo puede brindarte el apoyo necesario para mejorar tu bienestar. ¡Contáctanos para más información!

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